El fraude de los antipsicóticos.

INTRODUCCIÓN AL FRAUDE DE LOS MEDICAMENTOS PSIQUIATRICOS.

PRIMERO. EL FRAUDE DE LOS ANTIPSICÓTICOS.

1. Introducción.

En la página 17 del libro la esquizofrenia el símbolo sagrado de la psiquiatría de Tomas Szasz dice.

La esquizofrenia no fue descubierta, sino que fue inventada.


Kaepelin se inventó una enfermedad, la demencia precox, con la esperanza de que la ciencia en el futuro encontrase su cura. Ya que tampoco encontró un tratamiento para ella. Como sería lo normal en un descubrimiento médico.

La demencia precox luego se llamó esquizofrenia. Gracias a Bleuber. Del latín paso a la lengua griega.

Bleuber reconoce en sus escritos que la sociedad encomienda al psiquiatra a ser cruél con el enfermo mental y por eso a encerrarlo en psiquiátricos.

De la misma manera, dice Tomas Szasz, los hombres y las mujeres comunes y corrientes podrían haber visto que el psiquiatra trata personas sanas como si fueran pacientes enfermos, las encarcela como si fueran delincuentes convictos, y utiliza el nombre «esquizofrenia» para esconder su actuación.

Mucha gente en el pasado no quería y tampoco quiere ver ahora, los hechos desnudos de la psiquiatría, es decir, que los psiquiatras diagnostican enfermedades sin lesiones, y tratan pacientes sin derechos.

Del mismo modo que Tomas Szasz dijo que la esquizofrenia fue inventada podemos decir ahora que los medicamentos psiquiátricos son un invento fraudulento inventados no en un laboratorio sino inventados en esos ensayos fraudulentos donde los participantes del ensayo ya estaban tomando medicamentos psiquiátricos y fueron elegidos los que mejor reaccionaban a los fármacos y donde los resultados de los ensayos mostraban claramente que el fármaco no era ni tan siquiera mejor que el placebo, pero obligaron a los pacientes a poner sus etiquetas del DSM y a tomar unos no medicamentos con unos efectos adversos terribles simplemente para hacernos creer a todos que la psiquiatría era ya una ciencia. Y podemos afirmar también que fue un buen invento para la industria farmacéutica vender todos esos fármacos fraudulentos ya que eso le proporcionaba grandes cantidades de dinero.

En los viejos tiempos, los médicos diagnosticaban enfermedades que no podían tratar; ahora los psiquiatras tratan enfermedades que no pueden diagnosticar. Como la esquizofrenia. Tomas Szasz.

Como dice Javier Alvarez, el psiquiatra Español de Nueva Psiquiatría, todo ha empeorado, hubo un tiempo en el que la psiquiatría permitía ver las causas sociales del sufrimiento psíquico en una persona. Esto ahora ya no es así, por lo que estamos peor que hace 50 años. (1986)

Y como diría Rober Whitaker en su libro Anatomía de una epidemia, hay una epidemia en Estados Unidos, en España y en otros países de Europa, por culpa de la cuál hay miles de personas discapacitadas psiquicamente, millones en Estados Unidos, solo que Whitaker no fue tan claro al afirmar que discapacitar a esa gente al menos en países como España era una buena excusa para poder coaccionarlos para que tomen medicamentos psiquiátricos, medicamentos como esos caros inyectables trimestrales de 2000 euros que la industria farmacéutica se había inventado con hasta 9 efectos adversos indeseables simultáneamente. No es Tomas Szasz el que lo dice, pues ya no está, somos nosotros, la psiquiatría disimula con falsos ensayos y falsa ciencia su violencia hacía los ciudadanos, sus fármacos no son terapéuticos ni balsámicos pero hay una industria farmacéutica que gana mucho dinero con ellos. Y eso también es violencia.

Violencia es dar una paga o ayuda económica ridicula, expulsarte del mercado laboral y coaccionarte para tener tus derechos elementales como vivir en tu propia casas con la obligación de tomar un inyectable cada 2 o 3 meses con hasta 9 efectos adversos simultáneamente.

No se equivocó Tomas Szasz al afirmar que la psiquiatría es lo peor que le ha pasado a la sociedad. Una sociedad que no es políticamente correcta sino que es políticamente corrupta.

Es la industria de la muerte, la criminalización del sufrimiento, la criminalización de los problemas, la mercantilización del sufrimiento psíquico. Y ya se encarga el psiquiatra de disimular yendo perfectamente vestido con su bata blanca.

La psiquiatría se hunde según dice el médico Peter Gotzche, la psiquiatría está muerta, dice el psiquiatra Jose Luis Marín. Pero la industria farmacéutica recauda dinero con esos no medicamentos más que nunca.

La salud mental no existe, la salud si, dice Marin y la psiquiatría daña la salud de los pacientes al intentar mejorar la salud mental de las personas a los que nisiquiera trata como pacientes.

Cuidado con ir al psiquiatra, si duermes mal, si haces más cosas de lo normal y si hablas más de lo normal eres bipolar. O así serás diagnosticado. Así hemos cerrado el círculo vicioso de la psiquiatría. Esta es lo peor que le ha pasado a la sociedad no en los último sesenta años sino en los ultímos 50 años. 1980-2026. Bajo hasta un nivel ínfimo los criterios para diagnosticar un transtorno. Te encierro en un psiquiátrico usando la policía y a las empresas de seguridad, aprovecho la alta tasa de paro manipulada por políticos de derecha y de izquierda para convencerte de que pidas una pensión no contributiva y te recetamos bajo coacción unos caros inyectables. El nuevo discapacitado ha caido en la red de la psiquiatría y sin poder adquisitivo y ya fuera del mercado laboral poco podrá hacer.

La razón de escribir este libro, estas líneas, es para advertir a los ciudadanos del riesgo que sufren al consumir antipsicóticos (y otros medicamentos psiquiatricos) y de la manipulación de la que han sido víctimas ya que los antipsicóticos no tienen propiedades terapéuticas ni tan siquiera balsámicas. Ni los antidepresivos tampoco….

Hay mucha información con las descripciones sobre la seguridad y la eficacia de los fármacos psiquiátricos que ofrecen los sitios web médicos, psiquiátricos y de salud mental más populares,suelen ser breves, vagas y más comerciales que objetivas. Creemos que, al tomar decisiones importantes que pueden cambiar la vida, de sobre si tomar o dejar de tomar los fármacos psiquiátricos, las personas merecen una oportunidad para comprender y evaluar adecuadamente los riesgos y beneficios potenciales, y así poder tomar las decisiones adecuadas. Tomando decisiones valientes como la de dejar los fármacos psiquiátricos. Como se verá más adelante en el texto.

Esto es un libro que por una parte puede requerir mas tiempo que los artículos que se encuentre para obtener toda la información,pero ¿acaso su salud no merece esa inversión de tiempo para el beneficio de su persona? En nuestro caso al ser los antispsicóticos y otras drogas psiquiatricas dañinas para la salud lo que hay que decir. ¿Acaso no tiene usted tiempo de proteger su vida personal y su salud física y mental? Es su obligación la de dudar de los que se llaman profesionales y el de empezar a escuchar la voz de su conciencia que es una brujula interior que le dice lo que está bien, lo que está mal y lo que es peligroso para la salud. No entre usted en el negocio de la industria farmacéutica que hace años que se propuso como principal objetivo tener beneficios económicos a toda costa.

Su brujula interior necesita de información. Pero no espere a que sean ellos los que vengan a informarle. Ya que para ellos usted no es más que un negocio. Dedique tiempo, busque información y después de consultarla escuche a su brujula interior a la que llamamos conciencia y obre usted en consecuencia.

Estamos en contra de la tortura estadística, un término que significa que los psiquiatras y la industria farmacéutica manipulan hasta el infinito los datos de un ensayo omitiendo la parte que no les gusta o admitiendo lo inadmisible hasta que se ajuste a su objetivo. El de justificar científicamente que una sustancia tiene propiedades terapéuticas aunque lo que tenga sean efectos adversos.

  1. LA PSIQUIATRÍA SE HUNDE. Y Colin Ross psiquiatra dijo: “la psiquiatría es un fraude y me avuerguenzo de hasta el último minuto que estuve ejerciéndola” . Pero David Rosenhan psicólogo ya habia explicado el porqué, porque carece de método científico y por lo tanto no puede ser una ciencia. Peter Gotzche médico dijo que “la psiquiatría se hunde” y Javier Alvarez el psiquiatra de Nueva Psiquiatría afirma ya que las bases ideológicas de la psiquiatría son arenas movedizas, por lo que es lógico que se hunda. Y quizás lo correcto es decir…la psiquiatría está muerta como dijo el psiquiatra español Jose Luis Marín. Y todo esto llevo a escribir la anatomía de una epidemia, donde la epidemia era la cantidad de enfermos mentales con pensiones de discapacidad medicandose, 1.250.000 en Estados Unidos como dijo Robert Whitaker el periodista experto en temas de Salud mental. Y quien realmente tenían razón era Laura Delano y Vicente Santana, la primera pasó de paciente a periodista de investigación sacando los ensayos en los que se demuestra que los medicamentos psiquiatricos no debieron haber sido aprobados porque no son mejores que un placebo y ademas tienen efectos secundarios devastadores, por lo que el profesional en la materia, periodista de investigación, escritor y paciente, Vicente Santana llegó a la conclusión original y lo publico en un libro. El fraude de la psiquiatría, ni ciencia ni terapia.
  1. EL FRAUDE DE LOS ANTIPSICÓTICOS. QUE SON Y PARA QUE SE UTILIZAN LOS ANTIPSICÓTICOS. Los antipsicóticos son un tipo de fármacos psicotrópicos que también son llamados neurolépticos o tranquilizantes. Los primeros neurolépticos se descubrieron a mediados del siglo XX y se utilizaron inicialmente, por ejemplo, como antihistamínicos, analgésicos y anestésicos. Con el tiempo, los psiquiatras y médicos comenzaron a administrar estos fármacos a personas diagnosticadas con esquizofrenia y/o psicosis, y el término «antipsicótico» se popularizó. Hoy en día, algunos psiquiatras y médicos también los prescriben a personas diagnosticadas con trastorno bipolar, TDAH, trastorno depresivo mayor, trastorno de ansiedad generalizada y demencia, para el control de la conducta y como ayuda para dormir. Algunas de estas indicaciones están aprobadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA), mientras que muchas otras se consideran fuera de su uso adecuado. Los primeros antipsicóticos desarrollados se conocen comúnmente como antipsicóticos «típicos», mientras que la mayoría de los más recientes se denominan «atípicos». Algunos nombres genéricos comunes para los antipsicóticos típicos de primera generación incluyen haloperidol y clorpromazina, por ejemplo, las marcas comerciales en EE. UU. Haldol y Thorazine . Los antipsicóticos atípicos de segunda generación incluyen los genéricos clozapina, olanzapina, aripiprazol, risperidona, paliperidona, asenapina y fumarato de quetiapina (por ejemplo, las marcas comerciales en EE. UU. Risperdal, Clozaril, Zyprexa, Abilify, Invega, Saphris y Seroquel). Podemos mencionar que ya los informes médicos de la clopromazina indicaban que los antipsicóticos no tenían propiedades terapéuticas pero que el intento de los psiquiatras de actuar como médicos y de usar la buena reputación de la medicina los llevó a escribir informes falsos y a elaborar una serie de artículos publicitando falsamente estos no-medicamentos para crearse una buena reputación a pesar del daño que hicieron a los pacientes y a la sociedad en su conjunto con sus mentiras. La psiquiatría evoluciona a base de falso marketing de mentiras y de violencia.

4. ¿Son efectivos los antipsicóticos? ¿De qué maneras son efectivos para ayudar a las personas diagnosticadas con esquizofrenia y/o psicosis?

En los estudios, como veremos a continuación, la diferencia entre placebo y antipsicótico es tan pequeña que los antipsicóticos no se pueden considerar como medicamentos, por lo que aquí los llamamos no medicamentos, sin embargo, debido a los efectos secundarios que en realidad son efectos adversos, lo que se está haciendo es daño a los pacientes. Dañando su salud y mintiéndoles al decirles que los antipsicóticos son terapéuticos. Pues no son nisiquiera balsámicos.

La industria farmacéutica pretenden hacernos creer que los antipsicóticos son eficaces durante unas pocas semanas o unos pocos meses para reducir ligeramente la frecuencia o la intensidad de algunas de las experiencias asociadas con un diagnóstico de esquizofrenia y/o psicosis. Un ejemplo de manipulación de pruebas científicas es el caso del Abilify, que además tiene unos efectos adversos muy malos, motivo por el que no se debería tomar. No es un medicamento terapéutico como no lo son los antipsicóticos en general tal y como explicaré a continuación.

En el 2002 la FDA, en Estados Unidos, aprobó el antipsicótico atípico aripiprazol (Abilify) para el tratamiento a corto plazo de la esquizofrenia, basándose en cinco ensayos clínicos. Dos de esos ensayos demostraron que el aripiprazol no era más eficaz que las pastillas de placebo, pastillas sin efecto médico, pero los otros tres ensayos mostraron que el aripiprazol era mínimamente más eficaz que el placebo. Por lo que estamos ante un grave caso de manipulación de datos científicos con la finalidad de coaccionar a pacientes para que tomen un no medicamento a costa de represalias. La conclusión a la que se debió llegar es que el Abilify no era terapéutico, el problema es que tampoco es balsámico, de ahí que es un no- medicamento debido a su inutilidad.

Los tres ensayos falsamente exitosos de Abilify tuvieron una duración de entre 4 y 6 semanas. Por lo que ni tan siquiera el tiempo que se dedicó al estudio fue lo suficientemente grande para hacer afirmaciones científicas con las conclusiones. Los síntomas de los participantes se midieron mediante un cuestionario sencillo. Al finalizar los ensayos, en un cuestionario de 210 puntos que evaluaba la intensidad de una amplia gama de experiencias posibles asociadas con el diagnóstico de esquizofrenia, como ansiedad, delirios, falta de atención, etc., las personas que tomaban Abilify obtuvieron, en promedio, una puntuación solo 9 puntos mejor que las que tomaban placebo. En una escala de 7 puntos que medía el estado general de los pacientes, las personas que tomaban Abilify obtuvieron, en promedio, una puntuación solo 0,3 puntos mejor a las que tomaban placebo. Por lo que un estudio independiente hubiera llegado a la conclusión opuesta. La de que el Abilify no era apto para tratamiento médico porque no tenía ningún efecto terapéutico.

Ya que no se trata de encontrar algo que sea minimamente mejor que un placebo sino que se trata de encontrar algo terapéutico y que sea mucho mejor que un placebo.

A pesar de todo aprobaron el medicamento pese a que el ensayo clínico decía que no era terapéutico, manipulando el estudio tanto en los tipos de pacientes como en las conclusiones.

Basándose en estos fraudulentos ensayos clínicos, la FDA autorizó a la compañía farmacéutica a promocionar públicamente la eficacia de Abilify en el tratamiento de personas diagnosticadas con esquizofrenia y/o psicosis. Lo que deja claro que la FDA está del lado del beneficio y no del lado de los derechos humanos.

Estos ensayos con Abilify no fueron los únicos que dieron resultados contradictorios; estos niveles de eficacia tan ridículos son típicos de los antipsicóticos. Por ejemplo, un metaanálisis de 105 ensayos clínicos realizados durante tres décadas, publicado en JAMA Psychiatry en 2014, reveló que los pacientes diagnosticados con esquizofrenia que tomaban antipsicóticos generalmente reducían sus puntuaciones en las escalas de medición de síntomas en tan solo unos 6 puntos más de un total de 108 que los pacientes que tomaban placebo. Los autores del estudio también observaron que, a medida que estos ensayos clínicos se prolongaban más allá de las 12 semanas, los grupos tratados con el fármaco solían empeorar en comparación con los grupos placebo.

Un estudio similar, que utilizó un enfoque diferente, se publicó en el American Journal of Psychiatry en 2017. Los autores analizaron 60 años de ensayos controlados con placebo para la esquizofrenia y descubrieron que las personas que tomaban antipsicóticos generalmente reducían sus puntuaciones de síntomas en solo unos 9,6 puntos más que las personas que tomaban placebo, de un total de 210 puntos posibles.

Es importante comprender estos niveles de eficacia limitados son ridículos y a corto plazo de los antipsicóticos a la hora de sopesar adecuadamente los posibles beneficios de estos fármacos frente a sus posibles daños.

Lo que quiere decir que los ensayos realizados demostraban que los antipsicóticos no son terapéuticos y que los estudios que se hicieron sobre ellos a la conclusión a la que se debía haber llegado es que no eran medicamentos terapéuticos y por lo tanto son unos no-medicamentos. Lo que debió llevar a prohibirlos como medicamentos. Y buscar otras formas de tratar a los pacientes como por ejemplo con psicoterapia.

  1. LOS ANTIPSICÓTICOS NO SON EFECTIVOS A LARGO PLAZO. Algunos fármacos antipsicóticos han sido aprobados por la FDA para el tratamiento de mantenimiento a largo plazo de personas diagnosticadas con esquizofrenia y o psicosis. Sin embargo tal y como dijo el psiquiatra Colin Ross, los pacientes se quedan enredados en el sistema y no mejoran, y si alguno sale del sistema no es recuperado ya que los medicamentos psiquiatricos como los antipsicóticos de los que estamos aquí hablando no tienen propiedades terapéuticas. Y por lo tanto no tienen propiedades terapéuticas a largo plazo. Como ejemplo representativo, el aripiprazol, mas conocido como el Abilify, fue aprobado por la FDA para el tratamiento de mantenimiento de la esquizofrenia basándose en un ensayo que duró aproximadamente seis meses. En dicho ensayo, se definió una recaída si los síntomas generales de una persona parecían empeorar, aunque mínimamente, en cualquier momento, si la persona se mostraba muy poco cooperativa o si sus puntuaciones empeoraban en unos 20 puntos en un cuestionario de 210 puntos. Durante el ensayo de 26 semanas, el 49 % de las personas que recibieron placebo experimentaron una de estas recaídas, mientras que el 27 % de las personas que recibieron el fármaco experimentaron una recaída de este tipo. La revisión médica de la FDA demostró que los resultados de este ensayo eran incluso más débiles de lo que parecían: El ensayo estuvo mal hecho desde el principio. Y la conclusión que se adoptó debió ser la contraria a la que debería haberse llegado con lógica. La selección de participantes estuvo fuertemente sesgada a favor del fármaco, ya que todos ellos habían sido identificados previamente como personas con un historial de respuesta relativamente buena a los fármacos antipsicóticos. Todos los participantes habían estado tomando antipsicóticos durante al menos dos años, pero al inicio del ensayo se les exigió que los interrumpieran abruptamente antes de recibir Abilify o placebo. Por lo tanto, es probable que muchos de los participantes, especialmente los del grupo placebo, comenzaran a sufrir síntomas de abstinencia y tuvieran una mayor probabilidad de experimentar efectos adversos graves y recaídas. Tras los dos primeros meses, prácticamente no hubo diferencias entre los grupos que recibieron el fármaco y el placebo en cuanto a la frecuencia de las recaídas. Prácticamente todas las recaídas en ambos grupos ocurrieron durante los primeros cuatro meses, y después de eso, tanto el grupo de placebo como el grupo que recibió el fármaco se estabilizaron por igual. Una vez más los efectos adversos mal llamados efectos secundarios, que en realidad son efectos adversos, aparecieron dejando claro el que no vale la pena si no hay propiedades terapéuticas a cambio. Aunque muchos de los participantes del grupo placebo probablemente presentaban síntomas de abstinencia de fármacos psiquiátricos, los del grupo que recibió el fármaco experimentaron mayores tasas de efectos adversos como vómitos, náuseas, diarrea, temblores, acatisia, insomnio y problemas urogenitales. Sin embargo, estos efectos no fueron relevantes para medir la eficacia del fármaco en el retraso específico de las recaídas psicoemocionales . Estos resultados fueron suficientes, aunque no debió ser asi, para que la FDA permitiera a la compañía farmacéutica afirmar que Abilify es eficaz como tratamiento de mantenimiento para personas diagnosticadas con esquizofrenia. Al sopesar los posibles beneficios y riesgos de tomar antipsicóticos durante largos periodos, es importante comprender la falta general de evidencia sobre su eficacia a largo plazo. De hecho, aunque muchas personas que toman antipsicóticos lo hacen durante muchos años, hasta 2016 solo se habían realizado dos estudios de más de siete años de duración. Ambos estudios indicaron, en general, que las personas diagnosticadas con esquizofrenia o psicosis que toman antipsicóticos tienen peores resultados que quienes nunca los toman o los dejan de tomar. En estos estudios, se observó que quienes tomaron antipsicóticos durante periodos muy prolongados presentaban, por ejemplo, mayor ansiedad y un deterioro cognitivo más grave, y tenían menos probabilidades de desenvolverse con eficacia en su vida diaria o de encontrar empleo. Del estudio se desprende que es mejor no tomar el no-medicamento. El antipsicótico. Motivo por el cúal se debió buscar otra sustancia, me refiero a que la medicina debe buscar sustancias terapéuticas o balsámicas u optar por la psicoterapia.

5. COMO ACTUÁN LOS ANTIPSICÓTICOS.

La respuesta es que no sabemos como funcionan. Y que la expresión como funcionan debería sustituirse por como actúan.

Funcionan los antipsicóticos la respuesta es no. ¿Funcionan como tranquilizantes? Tampoco está demostrado este hecho, sabemos que actúan sobre diferentes partes del organismo pero en realidad no se sabe como.

Cabe destacar que la respuesta a la pregunta anterior es, en muchos aspectos importantes, similar para todas las principales clases de fármacos psiquiátricos: realmente no lo sabemos. Puede resultar engañoso hablar de cómo funcionan los antipsicóticos, ya que en este libro hemos llegado a la conclusión de que no funcionan. Para muchos, puede ser sorprendente escuchar esto, ya que a menudo se nos hace creer lo contrario, que si que funcionan, pero aún hoy no existe ningún trastorno mental conocido y biológicamente detectable, ni ningún aspecto específico del cerebro que los antipsicóticos traten o curen.

Los antipsicóticos son sustancias químicas psicoactivas que actúan sobre el cerebro de diversas maneras. Es común que sitios web médicos populares, medios de comunicación, organizaciones sin fines de lucro e incluso muchos profesionales de la medicina y la salud mental afirmen que los fármacos antipsicóticos funcionan » bloqueando un subtipo específico del receptor de dopamina «.

Esto forma parte, sin duda, de la acción de los antipsicóticos, pero la investigación no aclara si esta acción farmacológica en particular afecta el estado de ánimo o las experiencias de las personas, ni cómo lo hace. De hecho, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) y los fabricantes farmacéuticos han desarrollado las descripciones médicas más actualizadas y definitivas de los mecanismos de acción de todos los antipsicóticos aprobados para su uso en los Estados Unidos. Que son los que se venden en países de Europa como España. Estas descripciones suelen encontrarse en la sección de «Farmacología Clínica» del prospecto oficial del medicamento. Según estas explicaciones, se desconocen los mecanismos biológicos mediante los cuales los antipsicóticos podrían tener efectos terapéuticos en algunas personas diagnosticadas con trastornos mentales. Pero se da por hecho de que tienen efectos terapéuticos.

Se sabe que los antipsicóticos alteran el funcionamiento de varios neurotransmisores importantes de formas complejas e incontables. Los neurotransmisores son mensajeros químicos que desempeñan funciones clave en la comunicación básica y los sistemas funcionales del cuerpo y el cerebro humanos. En los últimos años, la mayoría de las explicaciones sobre la acción de los antipsicóticos se han centrado en cómo estos fármacos alteran el funcionamiento del neurotransmisor dopamina; sin embargo, los antipsicóticos también afectan la actividad de los neurotransmisores serotonina, acetilcolina, histamina y otros. Estos neurotransmisores participan de manera fundamental en muchas funciones esenciales del cuerpo y el cerebro, como el comportamiento, la excitación, la cognición, la memoria, las emociones, el aprendizaje, el placer, la motricidad fina, la motivación, la función gastrointestinal, el funcionamiento de los sistemas endocrino y hormonal, entre otras. Por ello, los antipsicóticos pueden producir una amplia gama de efectos y efectos secundarios. Por lo que no es recomendable su uso. En general, las formas en que los antipsicóticos ejercen sus efectos sobre el cerebro y el cuerpo son variadas, complejas y poco comprendidas, especialmente porque estos efectos empiezan a cambiar con el tiempo a medida que el cuerpo se adapta a la presencia de los fármacos.

Muchos usuarios informan que uno de los principales efectos inmediatos de los antipsicóticos es la relajación, es decir, una ralentización de leve a intensa del organismo, a menudo acompañada de una disminución o atenuación de las sensaciones, los pensamientos, las emociones y la experiencia. Para algunas personas, este efecto tranquilizante o adormecedor puede ayudar a reducir la intensidad o la frecuencia de algunas de las experiencias que les resultan angustiantes. En otras palabras, es posible que algunos de los efectos secundarios más comunes de los antipsicóticos sean, para algunas personas, el principal mecanismo por el cual estos fármacos «actúan o funcionan». Es decir, el impedir la actividad psíquica normal como es lo que hacen los antipsicóticos en ciertos contextos puede interpretarse como beneficioso. Pero el efecto tranquilizante del antipsicótico tampoco está demostrado. Por lo que podemos decir que somos víctimas del marketing de las farmacéuticas, del marketing de los psiquiatras y del afán de lucro de la industria farmacéutica.

6. LA INUTILIDAD DE LOS ANTIPSICÓTICOS.

En un estudio hecho en el 2017 se encontró que los antipsicóticos solo mejoraban el estado psicológico de las personas que los tomaban en 9´6 puntos de 210 posibles. El estudio fue publicado en el American Journal of Psychiatry. (1) Lo que demuestra que hay estudios antiguos y recientes que muestran lo inútiles que son estas drogas legales.

El fraude de la clorpromazina. Uno de los primeros antipsicóticos que salieron al mercado.

En unos estudios sobre la eficacia de la clorpromazina, revisados por el psiquiatra Colin Ross, se encontró que en 55 estudios comparativos había una pequeña diferencia entre el placebo y la clorpromazina, en otros 11 estudios se encontró que no había ninguna diferencia entre el placebo y la clorpromazina. Los resultados de estos 66 estudios nos muestran que fue un fraude decir que la clorpromazina era un medicamento eficiente para tratar los trastornos psicóticos. Ya que los 66 estudios mostraban que la diferencia entre placebo y antipsicótico era mínima. (2) Hay que recordar aquí lo que es obvio, que haya muy poca diferencia entre un medicamento y una sustancia que no produce ningún efecto beneficioso sobre el paciente, el placebo, demuestra que ese medicamento es ínútil.

Tenemos más fuentes.
Peter Gotzsche médico danés, en una conferencia dada el 16 de Septiembre del 2015 dijo.

Los antipsicóticos son mejores que el placebo solo en 6 puntos, en una escala en la que la cantidad mínima de puntuación para que el medicamento tenga algún efecto mínimo sobre la salud del paciente es de 15. Es decir, los antipsicóticos no llegan ni a la mínima puntuación, 15, para aceptarlos como medicamentos terapéuticos.(4)
Y eso lo ha reconocido publicamente la FDA Americana.

Y estos estudios sobre la inutilidad de estos medicamentos se contradicen con lo que ocurrió en 1955, el donde el presidente de la Sociedad de Psiquiatría Biológica de Estados Unidos, Harold Himwich, tuvo la idea de simular un hecho científico, de que los antipsicóticos funcionan como la insulina para la diabetes. La exageración fue extrema. Una serie de artículos laudatorios en el New York Times elogiaron a las clorpromazinas como curativas, capaces de curar la mente y devolver a las personas a la vida normal. Cuando los psiquiatras habían comprobado lo contrario, que eran completamente inútiles. Los pacientes a pesar de tomar antipsicóticos seguían con ideas delirantes, otros tenían alucinaciones visuales y otros oían voces. (3)

Observé usted lo corto que este artículo. Pero creemos que aquí tiene usted suficiente información para pensar que se está cometiendo un delito y un fraude con los antipsicóticos.

La realidad es que en países como España una vez diagnósticada una persona y puesto un diagnóstico psiquiátrico, cuando la persona empieza a ir al psiquiatra, este paciente pierde todos sus derechos, el psiquiatra si el paciente deja de acudir a la consulta y deja de tomarse el inyectable, pues podrá mandar un fax a un juzgado diciendo que el paciente se opone a tomar la medicación y que debe ser ingresado (encerrado en un centro psiquiátrico) para que tome el tratamiento. El juez entonces ordenará lo que ellos llaman el ingreso involuntario. Y pasará que personas que simplemente acudieron al psiquiatra pensando que este les ayudaría a combatir su angustia y sus obsesiones acabaron encerrados y perdiendo todos sus derechos más elementales. Y tratados como dementes por un sistema político-judicial-psiquiátrico-comercial que viola los derechos humanos, constitucionales y de las personas con discapacidad. (Si es que alguna vez hubo tal discapacidad)

REFERENCIAS.

(1) The American Journal of Psychiatry https://ajp.psychiatryonline.org/doi/10.1176/appi.ajp.2017.16121358

(2) Psiquiatra Colin Ross. https://www.rossinst.com/

  1. Medico, investigador y escritor. Peter Gotzsche. www.deadlymedicines.dk Peter Gotzche said. Despiste all these flaws the effect in recent submissions to FDA of these newer agents like olanzapine, risperidone, and drugs like that what you found in these submissions was an effect compared to placebo of six points on the positive and negative sindrome scale and what is the bared minimun difference people can perceive as a change that is 15 points. So like with The Hamilton depression score what you see with these newer drugs is less than what people can barely perceive and what people can barely perceive as a change is that clinically relevant i do not it is if. If you can see light for the end of it all you can say yes i can see light of the end of the tunnel but i could still can not read my newspaper because it is too dim.

8. PETER BREGGIN Y LOS ANTIPSICÓTICOS.

Peter Breggin y lo peligroso que es tomar psicofármacos como antipsicóticos.

Peter es Psiquiatra y ejerció como tal en Nueva York, Estados Unidos.

¿Cómo es que la mayoría de las personas ignoran los riesgos de tomar medicamentos psiquiatricos?

La respuesta es porque la información que tienen de estos productos químicos viene de la propia industria farmacéutica. Y esta industria que los vende no va a decir que lo que vende es peligroso.

Los antipsicóticos.

Destrozan los ganglios basales del cerebro.

Provocan discinesia tardía.

Reducen la esperanza de vida. Hasta en 20 años.

Los antipsicóticos atípicos o de segunda generación son aún peores que los primeros. Las personas se vuelven obesas, contraen diabetes, contraen pancreatitis. Les sube el colesterol. A estas personas les baja la presión sanguínea. Luego los fármacos les provocan arritmias cardiacas y en combinación con otros fármacos les causan más daños cardiovasculares.

9. PETER GOTZSCHE Y LA FALSIFICACIÓN DE LOS ENSAYOS QUÍMICOS.

Sobre la falsificación de los ensayos químicos por parte de la industria farmacéutica según Peter Gotzsche.

¿Los estudios científicos que los avalan no tiene credibilidad?
Estoy en condiciones de afirmar que prácticamente todas las pruebas de medicamentos psiquiátricos controladas mediante placebo que se llevan a cabo en la actualidad no dan resultados correctos, debido a que no se cumple la condición de desconocimiento perfecto sobre qué clase de pastilla se les da a los sujetos sometidos al ensayo. Solo un grupo de pacientes que no distinga el placebo del medicamento activo puede asegurar unos resultados científicamente correctos. Otro motivo por el cual los resultados de los test son tendenciosos y no fiables es el hecho de que la mayoría de los pacientes sometidos a estas pruebas ya están recibiendo alguna clase de tratamiento y conocen sus efectos secundarios. Los test están tan mal diseñados que no sirven para demostrar nada.

¿Las farmacéuticas extorsionan a los gobiernos señor Peter Gotzche?

Sí, sin duda, porque tienen el monopolio. Ellos fijan el precio que les da la gana. Además, los gobiernos acaban pagando porque no quieren que salga en la televisión un paciente diciendo que se puede morir porque el Gobierno no quiere pagar un medicamento muy caro. Es como cuando hay un secuestro con rehenes y te ponen entre la espada y la pared para que hagas lo que quieren. No hay ninguna relación entre lo que cuesta hacer el producto y al precio que lo venden.

Queda claro el punto de vista de Gotzche con respecto a la industria farmacéutica.

Estas son las declaraciones de Peter Gotzsche traducidas al español. Hace ya 9 años que estoy analizando las investigaciones sobre psiquiatría. He sido muy cuidadoso y he profundizado en la literatura médica. Cuando se investiga muy profundamente los esqueletos surgen, surgen de abajo de la tierra. Los esqueleto enterrados. ¿Sabe? Hay tantas cosas que han sido ocultadas. Y una de estas cosas ocultadas son las numerosas muertes causadas por los medicamentos psiquiátricos. A menudo las compañías farmacéuticas omiten los suicidios y otras muertes de los informes de pruebas médicas que publican. Entonces dado que la literatura publicada no es de fiar. Los propios psiquiatras y médicos desconocen lo peligroso que son los medicamentos psiquiátricos. La mayoría de las investigaciones están realizadas por las compañías farmacéuticas, que tienen gran interés en ocultar los daños graves causados por sus medicamentos. He llegado a la conclusión de que la forma en la que utilizamos los medicamentos psiquiátricos causa mucho más daño que beneficio. Los usamos más de la cuenta, y matamos y mutilamos a mucha gente. Causamos daños cerebrales permanentes con muchos de estos medicamentos psiquiátricos. Por lo que a la gente le cuesta mucho volver a su vida normal. Sería mejor que utilizaramos los medicamentos psiquiátricos muy poco. Como máximo un 2 % de lo que los utilizamos ahora. Parece imposible que los médicos los usen a ese nivel. En el que los fármacos harían más bien que mal. Esto no puede ocurrir porque la industria farmacéutica es muy poderosa. Y miente continuamente sobre sus medicamentos tanto en marketing como en investigación. Después están los incentivos económicos. Y las fantasías de obtener soluciones rápidas. Yo tengo un problema, estoy deprimido, tengo psicosis aguda o lo que fuera, y el médico te dice, aquí tienes la pastilla que te curará. Pero eso es un error porque los medicamentos psiquiátricos no pueden curar a nadie. Unicamente pueden atenuar los síntomas para que sean un poco menos molestos, pero no curan a nadie. Igual que el alcohol que no puede curar a nadie, pero que te puede hacer un poco más feliz. Es más o menos lo mismo. Es imposible. Instruir a los médicos para utilizar poco los psicofármacos principalmente para los casos agudos y cuando los pacientes los pidan. Así que he llegado a la conclusión que sería mejor para la humanidad que retirásemos todos esos medicamentos del mercado. Sería mucho mejor. Tendríamos una población más sana, vivirían más y no mataríamos a tanta gente. Por supuesto que es un enfoque controvertido. Pero está basado en la ciencia con los mejores argumentos científicos que pude encontrar. Todo el campo de la psiquiatría es muy extraño. Dañamos a muchas personas con esos medicamentos. Y decimos que son específicos. Que los antidepresivos son para las depresiones. Pero he llegado a la conclusión que no sirven para la depresión. Tienen muchos efectos secundarios. Y que incrementan el riesgo de suicidio no solo en los niños sino en todos los pacientes. ¿Porqué utilizar drogas psiquiatrícas que aumentan el riesgo de suicidio para curar la depresión? (Si usted lee esta pregunta detenidamente, pensará que esto es imposible, pero es lo que realmente pasa con los antidepresivos.) Cuando lo más importante que se pretende es que las personas deprimidas no se suiciden. Hay un movimiento en Dinamarca y en Estados Unidos que defiende que hay que usar menos medicamentos. En realidad debemos acabar con toda la legislación sobre internamientos forzados y medicaciones forzadas en psiquiatría porque son inhumanas y perjudiciales. Existe al respecto una declaración de las Naciones Unidas sobre los discapacitados. Que Dinamarca ha ratificado. La Delaración dice que debemos suspender toda la legislación sobre internamientos y medicaciones forzadas en psiquiatría. Son practicas inhumanas que no deben aplicarse con los pacientes psiquiátricos ni con ningún tipo de paciente. Pues puedes matar a algunos de ellos. Sólo cuando se envían soldados a la guerra. Se es consciente de que se los podría estar matando. La diferencia es que los soldados deciden por sí mismos si ir a la guerra. Por lo que conocen los riesgos. Sin embargo los pacientes psiquiátricos no decidieron ser pacientes psiquiátricos. Y corren el riesgo de morir por tomar medicamentos que son obligados a tomar aunque a menudo no lo quieran. Así que necesitamos una revolución en la psiquiatría por la cual nos centremos en la psicoterapia. Tratando a las personas con empatía, compresión y respeto aunque se trate de psicóticos. Si los tratamos así, cuando ellos se sientan respetados y sepan que no serán forzados a nada, les aseguro que los podremos calmar. La compulsión y la violencia generan violencia. Así que cuando los pacientes psicóticos reaccionan violentamente a veces es porque los profesionales fueron antes violentos con ellos. Podemos hacer las cosas mejor. Y hay gente que nos esta mostrando como. Por ejemplo en Finlandia, en Laponia. Aplican lo que ellos llaman Dialogo Abierto. Cuando alguien desarrolla lo que es una psicosis. En las primeras 24 horas se forma un equipo formado por profesionales, amigos y familiares. Que se reúnen y hablan con el paciente. Hay un encuentro humano con el paciente que no es a la fuerza. Los resultados son muy superiores a los de la psiquiatría tradicional y ahora se está extendiendo por otros países. Por ejemplo en Alemania, se está adoptando el modelo de Dialogo Abierto. O sea hablar con el paciente, en lugar de encerrarlo. Hay que dejar al paciente decidir por sí mismo. En mis cursos les he preguntado a muchos pacientes que han sido ingresados por fenómenos de psicosis, esquizofrenia o bipolaridad. Con qué preferirían ser medicados cuando tienen un cuadro de psicosis, con benzodiazepina o con un antipsicótico. Todos han contestado con una benzodiazepina. Y Sabeís porqué. Porque las benzodiazepinas son menos tóxicas que los antipsicóticos. De hecho si se trata de calmar a la gente resultan más efectivas. ¿Entonces porque no usar benzodiazepinas? En mi país a veces utilizamos benzodiazepinas cuando alguien tiene una psicosis aguda. Las personas deberían decidir por sí mismas. Y el hecho de ser participes de la decisión les ayudará a sanar antes. Antes de que los psiquiatras se conviertan en sus amos. Los pacientes deberían ser amos de sus propias vidas como tu y yo somos amos de las nuestras. Ello permitiría que hubiera una psiquiatría mucho mejor. Y así sería mas atrayente ser psiquiatra. Ya que al psiquiatra no le resulta agradable imponerse por la fuerza. Si a nadie le gusta la compulsión. ¿Por qué la practicamos? No es muy agradable convertirse en el policía de nadie. No se puede decir ahora le pongo una camisa de fuerza y me convierto en el poli malo. Y luego le invito a participar en una interacción positiva y me convierto en un policia bueno. No se puede hacer eso. El paciente pensará cuando me va a poner de nuevo la camisa de fuerza.¿O cuando me pondrá otra inyección?

  1. EFECTOS ADVERSOS MÁS COMUNES DE LOS ANTIPSICÓTICOS.

Dado que los antipsicóticos alteran el funcionamiento de los neurotransmisores implicados en muchos de los sistemas funcionales y de comunicación principales del organismo, como el nervioso, el endocrino, el cardiovascular, el digestivo, el metabólico, el reproductivo y otros, la lista de posibles efectos nocivos, incluso con un uso a corto plazo, es muy extensa. Los antipsicóticos suelen considerarse uno de los fármacos más peligrosos que se prescriben para afecciones que no ponen en peligro la vida.

Cuando se introdujeron por primera vez, se afirmaba a menudo que los antipsicóticos atípicos más recientes tenían menos efectos secundarios que los antipsicóticos típicos más antiguos, pero en general estas afirmaciones son falsas. Sin embargo, a veces existen diferencias importantes entre ciertos fármacos antipsicóticos en cuanto a sus efectos adversos. Algunos de los efectos adversos más significativos de los antipsicóticos que pueden aparecer a los pocos días o semanas de comenzar a tomarlos incluyen:

11. ANTIPSICÓTICOS, DAÑO Y MUERTE. ESTADÍSTICAS.

LAS CIFRAS DE DAÑO Y MUERTES PROVOCADAS POR LOS ANTIPSICÓTICOS.

Los antipsicóticios y sus estadísticas de la muerte.

DISCISNESIA.
Discisnesia. Espamos en cualquier parte del cuerpo especialmente en la cara. Las personas que sufren de discisnesia pueden acabar padeciendo de demencia.

La discisnesia la padecen el 30 % de las personas que toman antipsicóticos, a partir de los 5 años de empezar a tomarlos.
Algunas de las personas que padecen discisnesia también padecera de distonía.


ACATASIA.
Acatasia. Entre el 8% y el 45 % de las personas que toman antipsicóticos padecerán acatasia. Que es un nerviosismo generalizado que puede ir por ejemplo acompañado de temblores en las piernas.
Estos temblores en las piernas y la acatisia pueden ser episodios que duren un día, o pueden ser permanentes, todos los días.


DAÑO CEREBRAL.

Queremos decir que en cuanto al daño cerebral, este tema es el más importante y del que menos se habla. Hay muy poca información al respecto porque es un tema que se quiere ocultar. Y si se supiera la verdad sobre el daño que los antipsicóticos producen al cerebro se podría demandar a las farmacéuticas a los psiquiatras e incluso a los estados por coaccionar a los pacientes por tomarlos.

Los antipsicóticos dañan al cerebro. La toma de antipsicóticos durante 9 meses implica la perdida de 4 veces más grosor cortical que la perdida en una persona que no los toma a lo largo de toda su vida. 

DEMENCIA.

Antipsicóticos y demencia. La probabilidad de padecer demencia en España está en torno al 10 %. Si tomas antipsicóticos la probabilidad de padecer demencia es del 17 %. Ya que los antipsicóticos aumentan la probabilidad de padecer demencia en un 70 %. 

MUERTE POR LA TOMA DE ANTIPSICÓTICOS.

Sindrome neuroléptico maligno.
Este síndrome puede aparecer al primer mes de tomar los antipsicóticos, pero puede aparecer en cualquier momento. Uno de cada 500 personas que toman antipsicóticos desarrollan este síndrome y la probabilidad de morir una vez desarollado está entre el 10 y el 76%.

MUERTES EN ANCIANOS.
Aumento de las muertes por toma de antipsicóticos.
En las personas de edad avanzada con demencia al tomar antipsicóticos se duplica la tasa de mortalidad en los primeros seis meses desde que se empieza a tomar esas drogas.

MUERTES POR PROBLEMAS DE CORAZÓN.
A cualquier edad los antipsicóticos triplican la probabilidad de muerte por un ataque cardíaco pero esta depende también de la dosis, aumentando la probabilidad de la muerte al aumentar la dosis.

MUERTES EN EL MUNDO OCCIDENTAL. EUROPA Y ESTADOS UNIDOS.
Los antipsicóticos y las drogas psiquiatricas en su conjunto producen medio millón de muertes anuales en Europa y Estados Unidos cada año, valga la redundancia. Por lo que consumir este tipo de drogas legales es algo serio y peligroso.

12. PORQUE SE EMPEORA AL DEJAR LOS ANTIPSICÓTICOS SI ESTOS NO SON EFECTIVOS.

Muchas personas descubren que, al dejar de tomar medicamentos psiquiátricos tras un uso regular prolongado, su estado de ánimo empeora rápidamente. Pueden llegar a creer (o su médico u otras personas les han dicho) que esto se debe a que el problema que el medicamento estaba tratando ha reaparecido. Si bien esto podría ser cierto, existe una explicación que a nosotros nos parece más probable.

Todos los fármacos psiquiátricos, en mayor o menor grado, generan dependencia; hoy en día, la mayoría de los prospectos de todos los tipos de medicamentos psiquiátricos incluyen indicaciones al respecto. Las benzodiazepinas, los estimulantes y los fármacos Z están clasificados específicamente como sustancias controladas debido a su potencial para causar dependencia y adicción. Asimismo, los prospectos de la mayoría de los antidepresivos y anticonvulsivos estabilizadores del estado de ánimo, junto con muchos antipsicóticos, incluyen advertencias específicas sobre los síndromes de abstinencia que se han observado.

En esencia, “genera dependencia” significa que, con el tiempo, el cuerpo humano se adapta a la presencia de estos fármacos a nivel bioquímico y estructural. Al interrumpir su consumo repentinamente, muchas personas experimentan síntomas de abstinencia físicos y mentales muy incómodos, e incluso peligrosos, ya que el cuerpo se ve obligado a readaptarse rápidamente a la ausencia de los fármacos.

Entre los muchos síntomas de abstinencia posibles, la interrupción abrupta de los fármacos psiquiátricos suele producir manifestaciones inusualmente extremas e intensas de algunos de los sentimientos, experiencias o comportamientos que estos fármacos ayudaban a suprimir. Por ejemplo, suspender un sedante puede provocar síntomas de abstinencia como ansiedad y agitación anormalmente intensas. Además, algunos síntomas de abstinencia pueden persistir durante semanas, meses o incluso años, hasta que el cuerpo y el cerebro hayan tenido tiempo suficiente para readaptarse por completo a la ausencia del fármaco.

  1. EL EFECTO SOCIAL PLACEBO DEL ANTIPSICÓTICO QUE HACE MEJORAR. Podemos determinar científicamente que los efectos positivos generales de un fármaco psiquiátrico en particular son relativamente malos, algunas personas experimentarán el efecto del fármaco más un efecto placebo muy sustancial, lo que puede hacer que el fármaco parezca mucho más eficaz de lo que realmente es.

También pueden darse, por ejemplo, efectos de «placebo social», donde el apoyo y el aliento de profesionales de la salud mental, familiares y otras personas del entorno al tomar un fármaco psiquiátrico pueden modificar tanto sus sentimientos como los de ellos, contribuyendo significativamente a los efectos positivos generales del medicamento. Además, tras experimentar algunos beneficios iniciales, con el tiempo algunas personas tienden a atribuir las mejoras posteriores en su estado de ánimo y experiencias al fármaco, mientras que atribuyen los efectos negativos a la reaparición de sus problemas subyacentes.

  1. ANTIPSICÓTICOS Y METABOLISMO. Los antipsicóticos empeoran el metabolismo. Según sus prospectos, todos los antipsicóticos alteran la regulación normal del peso corporal. Es común un aumento de peso de entre 5 y 20 kilogramos durante los primeros meses de tratamiento con antipsicóticos. Este aumento tiende a persistir a largo plazo, aunque con menor rapidez. Si bien no se comprenden del todo las causas, estos cambios no se deben únicamente a una mayor ingesta de alimentos o a una mala alimentación durante el tratamiento con antipsicóticos; estos fármacos parecen alterar fundamentalmente los procesos metabólicos normales del organismo.

15. ANTIPSICÓTICOS Y DIABETES.

Según la información de sus prospectos, el uso de antipsicóticos está relacionado con un aumento significativo de la diabetes. Se desconocen los mecanismos por los que se produce la diabetes, aunque las investigaciones sugieren que el aumento de peso inducido por los antipsicóticos influye, junto con los efectos directos del fármaco sobre la resistencia a la insulina y la secreción de insulina.

Los distintos antipsicóticos se asocian con diferentes tasas de incidencia, pero en general, al tomar un antipsicótico, el riesgo de desarrollar diabetes aumenta entre un 30 % y un 200 %. Este riesgo tiende a incrementarse con la duración del tratamiento, con dosis más altas y con el uso simultáneo de más de un antipsicótico.

  1. ¿QUE PELIGROSOS SON LOS ANTIPSICÓTICOS? Qué tan seguros o peligrosos son los fármacos antipsicóticos? ¿Realmente necesito informarme y preocuparme por todos esos efectos adversos aparentemente menores o poco frecuentes?

17. Antipsicóticos. Otro listado de los daños para la salud que se sufren al tomarlos.

EFECTOS PRIMARIOS PRODUCIDOS POR LOS ANTIPSICÓTICOS. NO RECONOCIDOS POR LOS PSIQUIATRAS NI LAS FARMACÉUTICAS.

Imposibilidad para estudiar y para concentrarse. Problemas de memoria. Problemas en el habla.

Dificultades en el trabajo.

Muerte súbita.

Arritmias.

Atrofia de los ganglios basales del cerebro. Perdida de masa cerebral. Perdida de grosor cortical.

Apatía generalizada.

Demencia. Alzheimer. (Los antipsicóticos aumentan la probabilidad de padecer Alzheimer en un 70 %)

EFECTOS SECUNDARIOS DE LOS ANTIPSICÓTICOS RECONOCIDOS POR LAS FARMACÉUTICAS. 

Insomnio.
Síntomas semejantes a un resfriado o a una gripe.
Impotencia sexual en los hombres.
Perdidas del periodo menstrual en las mujeres.
Perdida de peso.
Aumento de Peso.
Depresión.
Ansiedad.
Sensación de desasosiego constante.
Parkinson.
Distonía. Movimientos bruscos en cualquier parte del cuerpo especialmente en la cara.
Discisnesia. Espamos en cualquier parte del cuerpo especialmente en la cara. Y demencia. La discisnesia la padecen el 30 % de las personas que toman antipsicóticos.
La persona que padece discisnesia normalmente también padecera de distonía.
Temblores.
Dolores de cabeza.
Hipertensión arterial.
Tos.
Dolor abdominal. Vómitos.
Aumento de las transaminasas.
Dolor de huesos. Dolor de músculos. Dolor de articulaciones.
Fiebre.
Debilidad.
Fatiga.
Diabetes.
Empeoramiento de la diabetes.
Perdida del equilibrio. Provocando accidentes de tráfico o caídas. Con la muerte por accidente, o muerte tras la rotura de la cadera.
Acastasia. Entre el 8% y el 45 % de las personas que toman antipsicóticos padecerán acatasia. Que es un nerviosismo generalizado que puede ir por ejemplo acompañado de temblores en las piernas.


Los antipsicóticos dañan al cerebro. La toma de antipsicóticos durante 9 meses implica la perdida de 4 veces más grosor cortical que la perdida en una persona que no los toma a lo largo de toda su vida.

Antipsicóticos y demencia. La probabilidad de padecer demencia en España está en torno al 10 %. Si tomas antipsicóticos la probabilidad de padecer demencia es del 17 %. Ya que los antipsicóticos aumentan la probabilidad de padecer demencia en un 70 %.

El sistema sanitario Danés no permite la toma de antipsicóticos ni antidepresivos para personas mayores que sufren alzeimer o demencia.